sábado, 7 de junio de 2014

ACTORES DEL PARQUE



Miradas, que desde bancos
se esparcen en jardines con
mariposas ladronas de confesiones.
-Árboles que venden su sombra-
creyendo otros, que la dais, pues
vuestra moneda son pensamientos
de aquellos que moran a vuestra vera.
Flores de corta vida, pero envidiadas.
Porque las visten con piropos y alma
de paciencia sabia.
Columpios que balancean sonrisas
contagiosas de niños.
Fuente del deseo, que os arrojan
dineros, creyendo estos, que se
cumplirán sus sueños. Y lo único
que queréis, son los ojos de bellas
lozanas, plateando vuestra agua.
-gorriones, corsarios disimulados-,
caracoles mirones,
ardillas acróbatas,
mirlos operetas.
Y nosotros que nos creemos
los actores del parque,
somos en realidad,
-los secundarios-.

Poeta: Francisco Pinilla Sánchez



jueves, 5 de junio de 2014

HOY LA PALOMA DE PICASSO , SE POSA EN COLLEVILLE -SUR- MER


-Tengo poco, más bien poco. 
pero ese poco que tengo, 
              que son mis versos ,
hoy desembarco con ellos 
en el ( Día D ), dedicados
al pueblo  estadounidense
        y sus aliados.

Cielo de Normandía, 
que en sus noches se viste
con la cruces del Campo Santo
americano, para recordar
que los hijos de la América más
profunda y sus aliados, derramaron 
su sangre, para salvarnos de esa
          barbarie nazi.

Fue Overlord  quien llamó a Neptuno
una madrugada fría, y éste , salió
de las profundidades con su tridente,
para luchar en cinco playas, que eran
cinco cabezas de dragones dirigidas,
por un  tercer Reich tirano.

Lanchas anfibias abren su boca,
de ella salen jóvenes soldados
a luchar y éstos son arengados
por Alejandro Magno desde el
Olimpo, mandando su ira contra
aquellos enemigos del mundo.

Valientes hombres con fusiles
van camino de tomar las playas
de Utah, Omaha, Bold, Juno y Sword.
Entremedias la mar llora sangre 
por aquellos  caídos en una orgía 
de proyectiles caníbales.

Aquellas lenguas de fuego
salían como rayos  mandados
por satanás desde su bunkers ,
y de aquel suelo maldito  salían
zarpas que truncaban vidas.
Pero esas almas que dejaban
el cuerpo del soldado, volvían
a coger su fusil para batir
           a la bestia. 

El día no pasa para los chicos de Omaha,
se ahogan , pero su comandante bravo, 
coge el mando y arroja al enemigo a lo
abisal .
La victoriosa batalla , esta sembrada de
jóvenes yaciendo sin aliento en las arenas de la playa.
Y la mar devolvía atierra los cuerpos de sus héroes.

Héroes caídos, héroes presentes, ganasteis 
una guerra a la zozobra, y fruto de ello :
hoy la paloma de Picasso, se posa en 
          Colleville - Sur- Mer.

Poeta : Francisco Pinilla Sánchez





    
  















miércoles, 4 de junio de 2014

IMPERIO DE NUESTROS SENTIDOS


Es tu trémulo 
                       cuerpo,
una ola que al
                         morir
en mi playa,
vuelve a mi océano
                               sin vida,
para renacer otra vez,
               con la espumosa
                                           nata
de nuestros mentones.

En el jadeo de nuestro 
                                        gozo,
se crea un arrecife de 
                                     colores,
donde una colmena de
                                       orgasmos
son ; un banco de peces 
                                         voladores.
Mar y vuelo son nuestro
                                       encuentro.
Todo acaba con la
                               proclama
de un nuevo amanecer.
      Y los rayos de luz son, 
                                          centinelas
del imperio de nuestros 
                                        sentidos.

Poeta: Francisco Pinilla Sánchez



                                

miércoles, 28 de mayo de 2014

DE TU AZUL

                                         

De tus ojos azules,
se viste el
cielo.
De ese cielo azul,
Fotos de mujeres con ojos bonitosse viste la
mar.
De esa mar azul,
se viste la
luna.
De esa luna azul,
se viste tu
zafiro.
De ese zafiro azul,
se viste tu
sueño.
Y de ese sueño azul
me visto
yo.

Poeta: Francisco Pinilla Sánchez




domingo, 25 de mayo de 2014

DERRAMA MI SABIA POETA





De camino al trabajo, vi el campo de Barajas tan bonito y
pinturero con los almendros en flor, que me detuve para
contemplarlos.

Según caminaba deleitándome con el paisaje, me introduje
en el bosque de almendros. Era tal la hermosura de sus
flores, que me parecía, que estaba caminando en el cielo de la noche con las estrellas.

Me dispuse a cortar un ramillete en flor, cuando algo llamó la atención de mis oídos.

-    ¡¡Phsss,Phsss,Phsss!! ¡Sí, tú! ¿Por qué me vas a cortar la rama en flor? ¿No sabes que me puedo morir, y los demás almendros de pena?

-    Perdona, nada más quería unas ramas en flor, para las mujeres de mi casa.

 -    ¿Tanto las quieres?

-    Tanto como mi condición de poeta.

-    ¡Pues, derrama mi sabia poeta! Que mis ramas nacerán tantas veces haga falta, para alegrar los corazones, de las mujeres de tu casa.

Poeta: Francisco Pinillla Sánchez



martes, 20 de mayo de 2014

EL POETA Y LA TRISTE CONDESA


 “El poeta y la triste Condesa” es un obra en la cual tengo un encuentro surrealista con la triste condesa. Trato de darle mi calor gramatical como poeta, debido a la injusticia despechada de otra mujer que la privó de su amado en vida.

 Paseaba una noche de verano en Arenas de S. Pedro, la luna iluminaba el castillo de la triste condesa como si fuera un hijo de la noche.
 Al mirar la belleza del coloso que se alzaba en la ciudadela, mi mirada se fijó en el torreón del fortín cuando mis ojos vieron una bella dama paseando por el matacán. Fue tal mi curiosidad de ver a tan bella mujer a la luz de la luna que decidí subir al torreón                                                                                                       Según subía por la escalinata hacia la azotea de la torre un escalofrío recorrió mi ser.
Abrí la puerta del ático y una niebla densa tupía el suelo. Miré a la derecha y sentada a la luz vi una bella dama cortesana.                                                                                                                                  Aquella mujer de ojos verdes, piel blanca y cabellos negros como el azabache vestía de una época pasada, los usos que llevaba correspondían al siglo XV.Al notar mi presencia giró la cabeza y dejando su descansillo poniéndose en pie frente a mí me preguntó:
 -   ¿Quién sois vos, que habéis entrado en los aposentos de Dª Juana de Pimentel, Condesa del Condestable Conde D. Álvaro de la Luna?
 Postrándome de rodillas frente a ella y mirando hacia el suelo gélido, le dije:
-          Perdonad mi osadía bella condesa, este poeta al mirar hacia vuestro torreón os vi y no pude resistirme a veros de cerca.
 -          En otro tiempo poeta quizás vuestra testa estaría rodando por la escalinata del verdugo. Pero el tiempo se ha detenido para mí y eso me ha hecho ser generosa con todo aquello que me rodea.

Hace bastante tiempo que no hablo con un mortal y máxime siendo poeta, pues quizás la noche de hoy será diferente para mí, levantaos vuestra merced y contadme de los tiempos que acontecen a los días de hoy.
-          Mi señora, poco han cambiado los tiempos desde que dios creara al hombre y la mujer.
 La vanidad, narcisismo, guerras y otras desviaciones humanas. Poco ha aprendido el hombre de la Historia mi señora.
 -          Vuestra merced por desgracia lleva razón, poco han cambiado los tiempos desde que mi alma vaga por estas murallas.
 -          ¿Qué os apena mi señora? Pues me he fijado que vuestra mirada se pierde en el horizonte anhelando algo.  
-          Poeta la noche es larga, pero en esta velada he decidido a vuestra merced contarlo porque así quizás el señor se apiade de mi reuniéndome con mi amado Álvaro, y así dejar la faz de esta tierra.                                   Todo se inició cuando los ojos de una maldita reina se postraron en el ser de mi amado.
 Sigo aquí cautiva en este torreón porque mi corazón sigue esperando verlo a trote corcel. De venid de las guerras a moros infieles. Su armadura brilla como una estela del cometa viajando por los cielos, cuando se dirige bajando la sierra hacia su morada.
 Pero aquella malvada reina quería tomarlo cómo algo suyo.
-          Mi señora ¿a qué reina os referís?
 -          A Isabel de Portugal.
 -          ¿Qué pasó?
 -          Mi amado Álvaro no la correspondió porque su corazón estaba conmigo.
 Decirle un “no” a la Reina fue tinieblas y zozobra para los dos.
 La Reina Isabel de Portugal se enamoró enloquecidamente de Álvaro por sus dotes. Era alto, lozano, bravo  guerrero y piadoso con el enemigo cuando lo pedía. El enemigo lo admiraba por su valentía y generosidad.
    La Reina dijo que si no era de ella no sería de otra mujer. La muy maldita cumplió la amenaza sobre mi amado.
 Aún recuerdo aquel día, en que vinieron los acólitos de la reina y prendieron  a Álvaro cómo si fuera un malhechor.
 Se me abrían las carnes de mi ser. Las bestias relinchaban enfurecidas por aquellos caballeros malolientes.
 Cautivo se lo llevaron a Valencia, al poco tiempo le ajusticiaron sin motivo. El único delito que cometió fue el de ser fiel a mi corazón. Juré desde entonces que en esta vida o en la otra le esperaría.
 Por eso todavía soy rea de mi destino en el sinfín de los días de este castillo, pero tengo la  esperanza de que pronto me encontraré con él.
 -          Mi señora, mirad por un momento al vasto Universo.
 -          Miro y no veo nada, vuestra merced.
 -          Volved a mirar mi señora, que las estrellas son caminos que los ve un corazón puro y noble como el vuestro.
 -          No sé, no sé, pero haré un esfuerzo, veo algo cómo si uno de esos cuerpos celestes brillara más que los otros.
 -          Pues yo creo mi señora, que es la estrella de vuestro amado. Alzad las manos dirigiéndolas a la estrella que habéis mencionado.
 -          Así lo haré poeta, pues tengo el corazón iluminado de mi amor que palpita de ansiedad por encontrarme con mi amado.
 -          Cerrad los ojos por un momento mi señora. Que vuestras manos se dirijan a vuestro corazón.
 -          Así lo hago poeta.
 Al abrir los ojos la triste condesa, su amado Álvaro estaba frente a ella.
El Conde Álvaro de la Luna, había encontrado el camino desde las estrellas para recoger a su amada Condesa Dª Juana de Pimentel. Aquellos dos espectros se abrazaron en un infinito saludo de amor.
 Un camino guiaba a otra dimensión del Universo donde morarían en su nido de amor los dos a salvo de aquélla malvada reina de Portugal.
 Antes de partir al más allá, ella se acercó a mi persona, con los ojos humedecidos me acarició con sus manos mi tez, me dijo que nunca olvidará al poeta que la guió al camino de su amado.
 Ahora miro al cielo estrellado y veo dos luceros que brillan por amor, amor infinito.

Poeta : Francisco Pinilla Sánchez



sábado, 17 de mayo de 2014

A UN POLÍTICO LLORÓN DE EXTREMADURA LE DIJERON: LLÉVATE TU MOCIÓN DE CENSURA .



<< Lo sabías, pecar no significa hacer mal
no hacer bien, eso significa pecar.
¡Cuánto bien pudisteis hacer! Y no lo has hecho >>...


                              Pier Paolo Pasolini. 1922-1975

                         Un buscón se trago su mala baba,
                         al no salir su moción de censura,
                         ( su propuesta : - sigo por usura - ).                
                         Y los honrados le dijeron - esto se te acaba.
                         Pretendía hacerse con un sillón anhelado,
                         donde sus posaderas tueras
                         echaban flatulencias de facturas
                         olvidadas en cajones donde todo es olvidado.
                         Ahora reptas por toda Extremadura
                         llorando porque nadie te hace caso.
                        Te creías que eras el Mesías, y si acaso,
                         lo único que eres;  una carga so cara dura.
                        Los buscones , como los zánganos
                         de la colmena, son expulsados
                        por el colectivo inteligente de ciudadanos.
                          El señorito del cortijo ya no tiene nos.

                         Tendrías que dimitir para que la juventud
                          no se sienta representada, por la vergüenza.
                          Sin proyecto ni ideas , la única fianza
                          que das, es la zozobra con tu aptitud.
                          Extremadura, eres país donde mirarnos,
                          bello en tu paisaje y noble con tu gente,
                          nunca te quejas del decadente
                          político. Quieres ser tú y no, de tiranos.
                          Progresas con el vuelo de la cigüeña
                          haces tu nido en la torre secular.
                          En silencio y trabajando, sostienes  el pilar
                          de la decencia. Eres encina de buena leña,
                          donde las manos curtidas se calientan.
                          Manos para estar unidos con ilusión,
                          manos para parar la decepción.
                         ¡ Vete cara dura de tu cargo !  ¿ O no oyes como gritan ?

                                                 Poeta: Francisco Pinilla Sánchez