Es Adolfo Suárez
más ciudadano que presidente,
más estadista que político,
más hombre de pueblo que Duque,
y más persona, por hacer bien,
y no mirar con quien.
Poeta : Francisco Pinilla Sánchez
Hay dos tipos de bancada
en el Reino de España :
los que hacen la cagada,
y los que ladran con saña.
Los primeros prometieron
solucionar el problema
de la crisis. Y se rieron
ayudando al banco flema.
Los segundos bociferan
al no estar en el poder,
entre ellos se mataran
por liderar sin ceder.
La bancada se mantiene
lo hagan como lo hagan,
lo esencial si viene
que sea sumiso - eslogan -.
Los escrúpulos ausentes,
la incoherencia habla,
los rucios insolentes,
( la verdad en la tiniebla. )
No hay programa solvente,
más recortes con tijeras,
para hacer los clareos.
Timocracia la que quieras.
Dos bancadas imbele son,
dos bancadas de jetas son,
dos bancadas de lerdos son,
y dos bancadas, que no son.
poeta : Francisco Pinilla Sánchez
La última vez que te vi, fue saliendo por esa puerta
no diciendo palabra, me dejasteis el pecho sollozando.
En la coqueta quedaron los frascos perfumados casi
llenos. A día de hoy perfumo con tus colonias la alcoba
de nuestra quimera, para sentir algo de ti, tu ausencia
es un vacío que no puedo llenar.
No sé qué versos o palabras te pudieron decir mujer,
para que dejaras mi corazón lúgubre.
Lo único que sé, que no me hago a la idea que te fuiste, y
te anhelo. Espero todos los días a que abras la puerta y
pases el umbral.
Cuando pienso en que te pude fallar, enloquezco, porque
de ti hice del sol un romance y de la luna una poesía,
tu amor era mi religión.
Ahora el tiempo me es indiferente, estoy sentado en la mesa
donde teníamos esas conversaciones gratas del día,
las recuerdo tanto como tus sonrisas y miro enfrente
donde te sentabas , la silla llora tu ausencia, es como si una
daga atravesara mi ser. El limonero del jardín entristeció
de no verte y no da frutos.
¡ Oh amor , vuelve ! Que te espero como la llegada
del Mesías. No aguanto más este dolor sin ti.
No importa lo hiciste tú, o lo que hice yo, eso que más da,
vuelve por favor.
Cuando un hombre llora, es por amor y nada más que por
amor.
Poeta: Francisco Pinilla Sánchez
Entre el cielo y
mi lengua,
tú eres la nube que gravita
en mi boca.
Manzana prohibida
es el titulo que
atesoras,
por ser belleza
infinita
que rezuma amor
siendo río
que me arrastra
al fondo de tus
lentos muslos
que me engullen
como flor carnívora.
Pétalos de tu flor cuelgan
en la bóveda de mi
verbo,
y los rayos de luz
atraviesan
los ojos de buey
para beber de ellos,
dando a nacer
el tiempo
para morir brotando
una historia que es
profana
para los impíos.
Sólo tu luz
quiero,
mi amor, para ser
mi persona
visible en tus días.
Poeta : Francisco Pinilla Sánchez
Cuando mires al cielo de la noche,
y no veas las estrellas,
y el suelo que pisas,
sea ceniza, abre mi ventana,
que yo te abrazaré con mi poesía.
Poeta : Francisco Pinilla Sánchez
- Una rosa sobrevivía
al invierno por amor
a un ruiseñor.
Y éste, le cantaba
melodías hermosas,
haciendo, que la rosa,
se vistiera todos los días
de un color distinto para él.
Tanto amor se procesaban,
que Cupido embriagaba
sus flechas con el aroma
de la rosa.
Una noche envenenadamente
gélida, la rosa se empezó
a congelar, y el ruiseñor, que
era la sombra de ella,
la abrazó con sus alas para
salvar a su amor.
La mañana llegó,
y los dos cuerpos, yacían
sin vida abrazados.
Cupido al ver ese amor
malogrado, lloró sangre.
Y en su reconocimiento hacía
ellos dos, los apunto con su
arco, y lanzó un rayo, petrificando
a los dos en el parterre.
Y ahora son ; la elegía de amor
más hermosa que se pueda ver
en el jardín de Venus.
Poeta: Francisco Pinilla Sánchez
Es el manto de la Virgen de Covadonga la niebla que
rodea a la montaña, para que así veamos que estamos
en tierras santas de D. Pelayo.
Son los cantos celestiales de sus monjes que bajan de ella
a los valles como ríos , que son lágrimas de su patrona
que al llegar a la mar, ésta las devuelve con la marea por
la ría llevando propios para su gente.
Es la noche tu negro azabache , y la claridad del día el
alma de Jovellanos.
Y eres tú, Asturias, con tus verdes prados y bosques,
la patria querida de la que nunca me cansaré de verte,
Asturias mía.
Poeta: Francisco Pinilla Sánchez