viernes, 25 de octubre de 2013

FULGOR DE VIOLETAS


Bajó del cielo , la palabra
en forma de ángel.
Y levántose tu nombre
al sentir mi verbo,
     y la sangre , 
con la caricia navegó.

Tu alma besa mis labios,
y la noche, se entrega
al haz de luz de nuestros
      mentones.

Fulgor de violetas
      nacieron en el musgo ,
y yo , entre mis manos
      lo traigo para dártelo ,
cuanto te quiero ,
         cuanto te amo,

Poeta : Francisco Pinilla Sánchez

lunes, 21 de octubre de 2013

DICHOSO, DE SER TU NAUFRAGO


Todo sale de ti,
y se justifica con el
aroma y nombre
de tu cuerpo.
Alba de tu persona 
soy.

Lento tu latido,
               en el cóncavo
de tu almendraba, yo ,
socavo con mis labios
el cielo de tu tiempo,
y mi deseo,navega como
un pez luna, en tu océano,
                            mirando
al fondo abisal  de la noche
perpetua. Y ésta , anhela besar
mi plateado.
Varado estoy en tu amor, y yo ,
dichoso de ser tu naufrago.

Poeta : Francisco Pinilla Sánchez 

jueves, 17 de octubre de 2013

SONETO A LA JUEZ MERCEDES ALAYA


Es la juez Mercedes Alaya, mujer de figura
arlequinada  y musa de la justicia.
Vas al juzgado y la malicia
con sus acólitos te insultan, son basura.

                           Cobardes sindicalistas;
sois un caníbal ERE para el parado.
Mamporreros de un amo encabronado
y ahora tenéis el ano arrugado por choricistas.

Juez Alaya, eres sultana
de Andalucía, que envileces 
a los zánganos de la colmena.

<< Mujer de bandera, que amaneces
con la decencia. Y la libertad con la justicia
te dicen : ¡ Alaya, cuanto nos engrandeces ! 

Poeta : Francisco Pinilla Sánchez  
  

martes, 15 de octubre de 2013

<< TU VERBO ES MI NACIÓN >>


Sobre ti , desciendo
como la primera palabra
que pisó en este mundo.
En la mandorla
de la noche,
galopa mi pasión
con el desierto
de tu cuerpo.

De tu vientre nace
mi amanecer, y yo proclamo
la nada , por ser vacío ,
que llenas con tu luz,
siendo ella, palabras
vestidas de tu carne.
<< Tu verbo es mi nación.>>

Te doy el alma de mis
        labios,
y acaricio la creación,
en el despertar a tu lado.


Poeta : Francisco Pinilla Sánchez




lunes, 14 de octubre de 2013

ABRAZO EL DESTINO DE HOY


Piedra dura es mi corazón, y en él,
pongo mi glíptica. Ahora cuidas de
este grabado, porque te sientes lábil
y cuidada en tu luz interior.
Siega de sentimientos me haces,
para cosechar en tu silo de recuerdos
aquello que has de necesitar, en los momentos
de mi ausencia.
Vienes y me muestras entre tus manos,
el yacido pasado. Ya no temes sentir/ ahora
sonríes. Ya no pides/ ahora te sobran presentes.
Ya no te censuran/ ahora soy tu vida en libertad.
Te peinas en el reflejo del agua, te ríes,
y a mí, me contagias con tu risa.
Manojos de felicidad es nuestro tiempo.
Y desde ayer a hoy, abrazo el destino de hoy.

Poeta : Francisco Pinilla Sánchez



jueves, 10 de octubre de 2013

EL HOMBRE CUPRÍFERO



Hombre cuprífero, que moras en la ciudad
muerto en vida.
Eres cúmulo de muchas cosas,
negocios, razones, trabajos,
tapadera de cloacas de equis entes.
Tienes dos llaves: la primera es,
ad valórem, y la segunda,
ad calendas graecas.
Te sientes el amo de destinos,
y lo único que eres; -un pobre infeliz-
que al pasar a tu casa, estas solo.
Hombre cuprífero, te digo, que el culmen
de la vida está en los detalles del
día a día.
Regala un ramo de flores a tu amada,
haz reír a un niño, vive con amor,
y sentirás por tus venas la vida, hombre cuprífero.

Poeta : Francisco Pinilla Sánchez


lunes, 7 de octubre de 2013

DESENGAÑO






Amada mía,
tanto te amé
que mi verbo en sus
entrañas se abrazaba
al mirarte.
Nuestros cuerpos,
se escribieron con
nuestras lenguas
trémulas, haciendo
al cielo parvo.
                                    Tu pasarela labial
me hizo arder
                                     la posesión de mi
paladar, y el mundo
onírico mío, despertó.
Eres paloma que no
encuentras el palomar.
Te posas en corazón descuidado,
-hundiéndole tu uña-.
Desecho dejas el nido.
Partusa es tu día
y noche en tu cubil,
y yo, jodido estoy
al recordarte.
Tu aliento es,
una cuchilla depredadora
de amores confiados,
el mío laminaste , y la luna,
lloró sangre.
Desengaño, porque la piedra
gritó al infinito,
y desengaño, porque
                                    -la poesía heriste en su alba-.

                                      Poeta : Francisco Pinilla Sánchez